viernes, 1 de mayo de 2020

¿Cómo puede Dios ayudarte a dejar de preocuparte?

Esta entrada está fuertemente basada en las enseñanzas del Pastor Rick Warren en su charla que puedes escuchar aquí
Photo by Ben White on Unsplash

Lo que hice fue escucharlo en inglés y escribir las ideas principales, espero te sea de utilidad, aquí vamos:


La preocupación se trata de tener control, intentas controlar lo incontrolable. Obvio no puedes controlar tu salud, trabajo, economía o el futuro. La preocupación no resuelve nada, solo te vuelve miserable.

Las cuatro razones para no preocuparte:

1.- Preocuparse es irrazonable. Fíjate lo que dice la Biblia:
Mateo 6,26 Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? 
Frecuentemente nos preocupamos de las cosas equivocadas. Preocúpate de lo eterno, de lo que perdura.
Mateo 6,33 Busca primero el Reino de Dios y hacer Su voluntad, y todo lo demás te vendrá por añadidura.
2.- Preocuparte de algo que no puedes cambiar. Eso no es natural. De todos los seres vivientes, el ser humano es el único que se preocupa, no estamos diseñados para eso.

De todos los seres, somos los únicos que no confiamos en Él. Si Dios satisface las necesidades de los seres vivientes y confían en Él, por qué nosotros no?

Dios no nos diseñó para preocuparnos, por eso hasta nos nos enfermamos de estar preocupados.

3.- Preocuparse no ayuda, es inútil.
Mateo 6,27 ¿Acaso con todas tus preocupaciones puedes añadir un solo momento a tu vida?
Preocuparte no puede añadir una hora a tu vida, al contrario, tal vez te la reste. Una preocupación no te acerca a la solución.

Preocuparse no puede cambiar el pasado, ni controlar el futuro. ¿Entonces qué logra? Hacerte miserable.
Proverbios 12,25 La preocupación agobia a la persona; una palabra de aliento la anima. 
Proverbios 14,30 La paz en el corazón da salud al cuerpo.
4.- La preocupación es innecesaria. si conoces a Dios, no deberías preocuparte porque deberías confiar en Él.
Mateo 6,30 Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe?
Pon tu confianza en Él, y Él proveerá.
Filipenses 4,19 Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.
Fíjate que Él dice que suplirá todo. No algo, sino todo. ¿Confías en Él para que te lo dé? Te dará lo que necesitas.

La preocupación es un mal entendimiento de quién es Dios. Te olvidas de quién es Él, olvidas que hay un dios, y cómo es y que está contigo.

Dios está interesado en ti, quiere ayudarte, quiere que vayas con Él con tus problemas. 

O sea, confías en Cristo para tu salvación, pero no confías en que te ayude con tu problema ese mundano? ¿Es eso en serio?

Al salvarte Cristo, Él ya te resolvió tu más enorme y grande problema. ¡Ya está resuelto! Lo demás son baratijas.

Si no lo conoces, no vas a confiar en Él. Vino el Salvador...de qué más te debes de preocupar, si ya resolvió lo más preocupante que podrías tener en tu vida? 

¿O sea, que Él se ocupe de llevarte al Cielo, y te va a dejar que tú te preocupes por tus asuntos? ¿Por qué sería así? ¿Por qué solo se preocuparía por ti de esa manera tan limitada, sin importarle lo que te sucede en la tierra?

¿Cómo detener la preocupación?

Primero vale la pena decir que repetir "no debo preocuparme" mil veces no hará que dejes tu ansiedad. Requiere algo más que repeticiones y fuerza de voluntad para solo dejarlo. Cuatro pasos.

1.- Conócelo.

Las personas que no lo conocen ni saben cómo actúa son las que se preocupan. Si no tienes una relación con Él, entonces sí preocúpate porque estás por tu cuenta.

Sin Dios sí preocúpate. Los cristianos tenemos un Dios Celestial, así es que no debemos actuar como huérfanos.

La preocupación es como una especie de ateísmo, es un una fuerte declaración de que no lo conoces, no lo conoces bien o no confías realmente en Él.

Cada vez que te preocupas, actúas como un no creyente.

Y entonces piensas que todo depende de ti (según tú)...así tal cual como si no existiera un Dios. Realmente entonces parece que crees que no va a satisfacer tus necesidades.

Entonces no crees que Dios se va a encargar de ti. No crees que haya un Dios porque así estás actuando: exactamente como lo haría un no creyente.

Si todo depende de ti y así lo piensas...actúas entonces como un Dios! Y no le das su lugar.

¡Él está en control y tu no! Vaya que necesitas conocerlo mejor. Créele a Él. Decídete a creerle.

2.- Pon a Dios primero.

Él ya sabe lo que necesitas. Él ya lo sabe. Lo ve todo. Pero solo si lo pones primero en cada área de tu vida. Él debe de ser lo más importante en tu vida.
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Él debe estar primero. Si no lo está, entonces qué sí está en primer lugar en tu vida? ¿Ser popular? ¿Tener cada vez más dinero? ¿Tu carrera profesional? ¿Tener prestigio y reputación? ¿Tu trabajo? ¿Tú? ¿Tus preciadas posesiones? ¿Tu empleo? ¿Tu vida?

¿Qué es lo primero en tu vida? ¿Amas algo más en tu vida que a Dios? El primer mandamiento es que amarás a Dios sobre todos y todas las cosas.

Deja de vivir por cosas materiales y empieza a vivir para Dios.

3.- Vive un día a la vez.

No te preocupes por el mañana, cada día trae sus propias preocupaciones. Si te preocupas por el mañana,  no puedes disfrutar el hoy.
Mateo 6,34 Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.
Hay dos días por los cuales no debes de preocuparte: el ayer y el mañana.

¡No te pierdas las bendiciones del día de hoy! Sí planea para el futuro, pero no te preocupes por él. Vive el día de hoy. Cómete la vida de 24 horas en 24 horas a la vez. Día a día.

Acuérdate del "Danos hoy nuestro pan de cada día", no dice que sea el pan de mañana o todo el que resta del año.

4.- Confía en Dios, Él se encarga.

Confía en que Él se va a encargar de tus necesidades.
Photo by Jake Blucker on Unsplash


Preocupación y confianza no van juntos...o tienes uno u otro en un momento dado. Si estás preocupado entonces adiós a la fe.

Memoriza versículos de la Biblia, sobre todo aquellas que son Sus promesas. Es como leer la póliza del seguro de tu auto. ¿No sabes qué está cubierto? Entonces no has leído "la póliza", es decir, la Biblia, y no has identificado todas sus promesas.

Reza en lugar de preocuparte. Cada vez que tienes un problema, tienes dos opciones:

  1. Rezar.
  2. Entrar en pánico.

No te preocupes por nada, mejor ora por todo. Si no vale la pena rezar por eso, menos vale la pena preocuparse entonces por ese problema.

Por ejemplo, puedes rezar diciendo/pensando uno o todos los siguientes versículos que ya te memorizaste:
1 Pedro 5,7 Pon todas tus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque Él cuida de ti.Filipenses 4,6 No te preocupes por nada; en cambio, ora por todo. Dile a Dios lo que necesitas y dale gracias por todo lo que Él ya ha hecho por ti.Mateo 6,33 Busca primero el Reino de Dios y hacer Su voluntad, y todo lo demás de vendrá por añadidura.Mateo 6,27 ¿Acaso con todas tus preocupaciones puedes añadir un solo momento a tu vida?
¿Qué te preocupa ahora en este momento? Dáselo de inmediato a Dios en este momento.

Lo que está fuera de tu control, no está fuera de Su control.

A continuación una oración que puedes orar diario y tenerla a la mano para cuando te invada la preocupación:

Querido Dios que estás en el Cielo. Admito que frecuentemente olvido que estás conmigo. Y que constantemente olvido de cómo eres Tú. ¿Me podrías perdonar por eso? Necesito llegar a conocerte mejor, a tu Palabra y a tus promesas. Quiero creer en Ti y en tu Hijo Jesucristo. Ayúdame a ponerte primero en cada área de mi vida. Ayúdame a vivir un día a la vez. Sin preocuparme por el mañana, pero sí concentrándome en el ahora. Quiero confiar en Ti para que te encargues de cada una de mis necesidades espirituales, familiares, financieras y de salud. Ayúdame a confiar más en Ti, y así yo poder preocuparme menos. Amén.


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